En lo que a música se refiere, creo que soy lo más ecléctica del mundo entero patatero. Hay cosas que definitivamente no me gustan nada, pero el abanico de las músicas que sí me gustan es muy amplio.

Hace poco me compré un MacBook Air y eso hizo que volviera a usar iTunes a tope. Hacía siglos que no vagabundeaba entre las estanterías virtuales de la plataforma musical por excelencia y ha sido como volver diez años atrás, cuando estaba en mi piso compartido de Madrid y los domingos por la mañana eran de descubrimiento musical, aceitunas en la Latina y café en el Pepe Botella con galleta de regalo. Jopetas, qué tiempos aquellos :-)

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Memories aparte, Apple ha tenido a bien regalarme tres meses gratis de su música, con lo que he podido volver a descubrir y retozar entre artistas nuevos y álbumes que no sabía que existían. No sé si a ti te pasa pero a los pocos segundos de escuchar una canción yo ya tengo una opinión sobre si me gusta o no. Ni siquiera entiendo muy bien cómo funciona el mecanismo cerebral de decisión sobre el apasionamiento cancionil: sólo sé si me gusta o si la aborrezco durante los primeros diez segundos, a veces menos.

Me encantaría sentarme contigo y que me enseñaras esas canciones rarunas que sólo tú conoces y poner a prueba mi mecanismo cerebral de decisión. Como no podemos, te dejo algunas en este post para que las escuches… un domingo por la mañana de descubrimiento musical.

Radiohead – No surprises (link)

Para que no salgas corriendo, la primera canción que te voy a poner es una que sé que conoces. El teclado del principio es una especie de canción de cuna, pero hay que tener gran cuidado con esta canción porque contiene demasiada tristeza. Hay millones de versiones como ésta otra que es musical y que me parte por la mitad cada vez que la escucho. ¿Para qué es el arte si no para provocar emociones?

Mogli – Alaska (link)

Mogli es bastante comercial, a pesar de su voz de cantante de ópera y su estilo medio Enya. Yo la descubrí viendo el documental que ella y su novio tienen en Netflix sobre su viaje por América del Norte en una camper van. Lo mejor del documental es la música, lo peor probablemente la historia de su perro.

Untitled 1 – Sigur Ros (link)

Algo de mis amigos islandeses tenía que haber en esta lista. Aprovecho esta pista para contarte un secreto: no me gusta ir a conciertos. En parte es por las aglomeraciones de gente pero también es porque no soy muy alta y no veo gran cosa del escenario. Prefiero los conciertos en teatros, los íntimos, donde no tengo que preocuparme de que no me pisen o me tiren una cerveza por encima y puedo solo disfrutar de la música y admirar a los que la interpretan.

Es curioso pero siempre me siento mal al decir que no me gustan los conciertos, como si “tuvieran que” gustarme.

Dicho esto, Sigur Ros es un grupo que espero ir a ver algún día de mi vida y creo que va a ser uno de estos momentos en los que una tiene que estar sola y dejarse llevar a tope por las notas.

Vincent – Don McLean (link)

Una canción dedicada a Vincent Van Gogh, uno de mis pintores y artistas preferidos; sin caer en la idolatría. Guitarra, voz y una historia – “this world was never meant for one as beautiful as you”.

Embrace – Armin Vaan Buren (link)

La trompeta es un instrumento muy especial y como cualquiera de la familia de viento, suele tener mi atención garantizada. Embrace empieza como una composición de jazz para luego transformarse en un rollo dance progresivo que sorprende e impresiona a partes iguales.

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