Arquitectura

Cuando aquel chico rubio de ojos azules llegó a mi casa en Valencia por primera vez para ver la habitación que alquilábamos casi no hablaba español y yo no sabía italiano. Aún así nos entendimos y decidió quedarse: compartimos vidas durante un año y la verdad es que se convirtió en mi familia valenciana junto con otro puñado de buenos amigos. Mattía estudiaba arquitectura y estaba en Valencia haciendo un Erasmus y aunque disfrutó mucho de la experiencia a todos los niveles, tuvo tiempo para enseñarme por qué la arquitectura es apasionante y dejarme grabadas en la memoria nuestras charlas sobre belleza, firmeza y utilidad en el mundo.

En nuestra reciente escapada a Newcastle, una ciudad preciosa que está a tres horas de Edimburgo, yo no podía dejar de pensar en Mattía y en cómo me gustaría que estuviera paseando conmigo y ayudándome a ver los edificios, sobre todo el “Sage Gateshead” o como yo le digo, el auditorio de música con forma de nube. Creo que es uno de los edificios más bonitos que he visto en mucho tiempo y le hice tantas fotos que tengo tropecientas para enseñarte en este post.

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Por suerte nos dejaron entrar a ver cómo era el auditorio por dentro y yo me lo pasé pipa haciendo fotos:

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Qué bonito es cuando se contagian las pasiones y otras personas te enseñan a ver una belleza en el mundo que hasta entonces, pasaba inadvertida.

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1 Comentario

  1. no entiendo mucho de arquitectura, mi visión es de esas de “me gusta / no me gusta” y creo que ese edificio me gusta más aún por dentro que por fuera o.o

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