Cocinar: Bizcocho Infalible

Hace cuatro o cinco años intenté hacer un bizcocho y me salió fatal. Por algún motivo que nunca llegaré a entender, la masa no subió y quedó un mazacote que fue imposible de comer. Mi decepción fue suprema, yo que quería inundar mi cocina con ese olor a azúcar y mantequilla recién horneadas y ofrecer una rebanada de felicidad a los amigos que vienen a visitarnos junto con una taza de buen café (arábiga, como ya sabes).

Suerte que soy una persona realmente testaruda y las decepciones me las sacudo muy pronto de encima de los hombros. Normalmente mi ciclo de aceptación del fracaso es más o menos así: diez segundos de tristeza al descubrir los resultados poco satisfactorios, diez minutos de cabreo supremo con maldiciones para todos y el tiempo que haga falta de insistir una y otra vez hasta que las cosas salgan como yo quiero.

Con el bizcocho no fue diferente: corté un trozo, lo probé, escupí aquel bocado inmundo en el cubo de la basura y miré al infinito pensando que probablemente soy de esas personas que no tienen mano repostera. Tristeza. Después maldije al escritor de la receta, al fabricante de mi horno, a mi costumbre de no ir nunca a las casas de los demás con las manos vacias, a la levadura química, al inventor de los moldes de silicona y al que pensó que la palabra grumo debía tener algún significado. Maldición. Por último, anuncié a Arol que haría un bizococho todos los días de mi vida hasta que me saliera perfecto. Perseverancia.

Me costó una semana de bizcochos diarios dar con esta receta, que yo llamo la receta de bizcocho que nunca te falla. Hoy te la regalo para que la pruebes.

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Mezcla 3 huevos, 200 gramos de azúcar, 200 gramos de nata líquida, 200 gramos de harina y un sobre de levadura royal en un bol. Esta receta tiene la propiedad commutativa ya que el orden de los ingredientes no altera el resultado: lo importante es que se mezclen bien. Puedes hacerlo a mano o puedes usar la batidora (de brazo o de vaso o la que tengas). Yo recomiendo la batidora porque es más rápido y nunca quedan grumos, además de que consigues que entre más aire en la masa y entonces el bizcocho sube más y queda mucho más esponjoso (cuanto más lo batas, mejor – demostrado).

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Ponlo en un molde. Si es de silicona será más fácil sacarlo después. Si no tienes, vale un molde de lata o incluso una fuente de cristal. Cualquier cosa que pueda ir al horno. Esta receta también vale para moldes de magdalenas pero entonces el tiempo de cocción se reduce a la mitad.

Mete tu bizcocho al horno durante 35 minutos a 175 grados. Puedes hacer la prueba de pincharlo y eso, pero sería raro que no estuviera listo. Cuando lo saques del horno, déjalo enfriar en el molde: no lo toques, no lo intentes sacar, ni siquiera lo mires #quenosconocemos. Déjalo en la cocina y vete a hacer otra cosa. Yo por ejemplo, estoy escribiendo este post.

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En la foto puse un poco de azúcar glass (o azucar impalpable como dice mi familia argentina) por encima, para que quedara más bonito. Es totalmente prescindible, pero también lo es el rímmel y las zapatillas converse y yo no puedo vivir sin ellos.

Si quieres, puedes saborizar el bizcocho con cosas que a tí te gusten, como ralladura de naranja o de limón, un poco de vainila, agua de rosas o agua de azahar.

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5 Comentarios

  1. Creo que todos deberíamos tener nuestra receta infalible de bizcocho (yo tengo la mía, que es la misma que mi madre pero hay quien los distingue!!), no hay mal que no pueda aliviarlo un trocito de bizcocho casero o día de oficina que no lo alegre.

    Besos para los dos!

    • Mirichan

      Este finde hice no uno sino DOS! :-) Y la verdad es que quedaron requetericos y esponjosos como a mí me gustan. Por suerte no se quedaron en nuestra casa sino que los llevamos para tomar el té con los vecinos… yo es que podría alimentarme de bizcocho y nada más…

  2. Yo anoche hice uno, le puse arándanos y todo. Pero como Àlex no tolera la lactosa… Use bebida de soja y aceite de oliva para sustituir la nata.

    Quedó un poco mazacote pero de sabor está bueno (a 44€/kg de arándanos ya puede ya!) Pero creo que el problema fue del horneado… Se me fue la pinza y lo puse a 130 el tiempo que dijiste… Luego lo subí a 175 otro 30 mins…

    ¡Lo intentaremos de nuevo!

    Gracias por este gran blog!

  3. en las fases de la frustración me quedo en el enojo… mi horno no tiene grados marcados y es un desastreeeee… aunque ahora que lo pienso, tenemos el microondas con función horno, pero no lo hemos probado en cocciones de más de 15 min

    ahora tengo antojo xD

  4. Es por este santo pais! A mi me pasa lo mismo… o es la levadura o es la harina o yo que sé…

    El primer año le hice a Luis un roscón de reyes de sorpresa con toda mi ilusión… El olor era impresionante… cuando lo saqué y pasaron 10 minutos tenía una textura que si se lo tirabas a alguien lo matabas del impacto. Nada esponjoso a pesar de que el sabor era muy bueno.

    Qué desilusión!

    Lo mismo me pasó con otros 2 bizcochos. No soy muy de hacer bizcochos sencillamente porque me los como, me encantan. Así que no los hago. He hecho alguna vez magdalenas o bizcochos de avena con gasificante en lugar de levadura y me dan el pego, y son más sanos.

    Pero probaré tu receta para hacérsela a Luis a ver, que el pobre no ha tenido un bizcocho en condiciones! aunque quizá cambie azucar por stevia y estas cosas… ya te contaré!

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