Comer: Sopa de Cebolla

Siempre que voy a París como sopa de cebolla. Me parece lo más rico del mundo. Nunca me había animado a hacerla porque es un poco intimidante: tienes que hacer una sopa y después gratinar cada bol por separado en el horno, para que el pan y el queso queden como es tradicional en la receta. Lo mires como lo mires, el desastre está garantizado: o se me pasa la cebolla y se me quema, o voy a tirar la mitad de cada bol dentro del horno con tanto movimiento para gratinar… ¡eso sin contar lo que puedo llegar a llorar picando toda esa cebolla!

Recuerdo que la primera vez que fui con Arol a París prácticamente le obligué a que se la pidiera en un restaurante. ¿No os sucede algunas veces que queréis que vuestros amigos y familia prueben cosas que vosotros habéis descubierto y que os parecen la maravilla mundial número uno?

sopa de cebolla en paris

Cuando volvimos a París a celebrar nuestro aniversario a finales de Enero y la vimos en el menú del restaurante Le Corail, no podíamos no pedirla. Con el frío que hacía en París (y es que a quien se le ocurre casarse en Enero!) una sopa calentita era lo que el cuerpo más me pedía y si es la famosa soupe á l’oignon mucho mejor.

Ya de vuelta en Edimburgo busqué una receta fácil y me puse manos a la obra. Resultó que la formula que más me convenció fue la de Julia Childs, aunque yo nunca sigo las recetas al pie de la letra. Las leo y según las leo las voy tuneando.

Esta es la receta original.

Esta es mi receta, mucho más sencilla y con menos ingredientes. Más minimalista, como digo yo, pero sin escatimar en sabor,

s1

Pones 50 gramos de mantequilla (de la mejor calidad que puedas encontrar) en una olla y cuando esté un poco derretida, añades la cebolla. Yo puse un kilo de cebollas apoximadamente, cortada en juliana bien finita. Revuelve bien para que toda la cebolla se unte de mantequilla y déjalo sofreir a fuego medio con la tapa puesta. De vez en cuando mueve la cebolla para que se vaya cocinando por un igual.

Mientras tanto, hice el caldo vegetal con dos cubitos de caldo y aproximadamente un litro y medio de agua hirviendo. Yo lo hice vegetal porque no como carne, pero tú puedes hacerlo con caldo de lo que quieras. También puedes hacer el caldo casero, poniendo las verduras a cocer etc.

Cuando las cebollas ya están blandas y doradas por algunos lados, añadí una cucharada de harina y revolví bien. Dejé que se cocinara con la tapa puesta durante unos cinco minutos más. Luego agregué el caldo y lo dejé cocinarse todo junto durante media hora.

Serví la sopa en un bol y puse encima unas rebanadas de pan. Puedes poner tantas como quieras, en mi caso puse tres. Encima del pan puse un poco de queso rallado. Yo usé gouda vegetariano porque era el que tenía a mano.

Lo metí a gratinar en el horno y listo para comer.

s2

Share This:

← Entrada anterior

Entrada siguiente →

2 Comentarios

  1. El cuchillo de Taramundi!! :)

    Siempre me ha llamado la atención esta receta, pero el pan en remojo me tira para atrás. Igual preparo un poco un día y si no me convence, el bicho seguro que se la termina ;)

  2. me flipa la sopa de cebolla!!! ><

Deja un comentario