El Proyecto Mirmeco

El sábado pasado me pesé en la báscula que tenemos en casa y aunque no esperaba buenas noticias, los números que ví estuvieron por encima de cualquier predicción negativa que yo pudiera haber hecho. La pantalla parpadeó durante tres segundos y luego aquella cifra estiró los rabitos de los números para darme una bofetada.

Ya sé que el número que ví en la báscula no me define, que yo soy mucho más que esas cifras parpadeantes. Que no hay que obsesionarse porque incluso si te pesas varias veces en el día, el número cambia, así que ¿podemos de verdad creer ese número? Pero también sé que si sigo así lo que seguramente me va a definir es una probabilidad más alta de enfermedades cardiovasculares, más problemas en las articulaciones y una peor calidad de vida. No voy a poder subir colinas como a mí me gusta porque noto que cuánto más pesada soy, más me cuesta hacer actividades físicas y por tanto, las disfruto menos. Voy a empezar a sentir que mi ropa me aprieta, que áquel vestido que tenía pensado llevar para los quince de Nayla no me hace sentir tan a gusto como antes, o que me duelen más los pies cuando llevo un tacón.

Estuve rumiando la cifra que ví en la pantalla de nuestra báscula durante todo el fin de semana y para asegurarme de que no había sido un complot mundial, volví a pesarme el domingo, ganándome otra bofetada de esos números que parecían todavía más negros y más sólidos que el día antes.

Llevo tres años viviendo en Escocia y mi peso ha subido casi diez kilos. Podría echar la culpa a que hace mal tiempo y por eso puedo caminar menos, podría divagar sobre lo mala que es aquí la comida, lo caras que son las verduras, las tartas increíbles que hacen estos británicos. Pero no quiero bajar por la Avenida de las Excusas porque yo soy de esas personas que piensan que si quieres algo, si de verdad absoluta quieres algo, tú tienes el poder para conseguirlo. Y la primera cosa que hay que hacer para liberar el poder es precisamente dejarse de excusas, pamplinas, quejas y lloros y remangarse para meter el brazo hasta el codo en la mierda y empezar a limpiar el desastre.

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Supongo que porque soy una loca de los objetivos, las listas y los planes, he decidido estructurar todo esto como un proyecto y le he puesto nombre: el Proyecto Mirmeco.

Mirmeco en griego significa hormiga y creo que viene como anillo al dedo porque la pérdida de peso y ponerse en forma es precisamente eso: un trabajo de hormiga, un progreso lento pero contínuo, un esfuerzo que se hace diariamente en pequeñas dosis. He escogido la hormiga porque también es un ser pequeño e insignificante viviendo y construyendo cosas en un mundo gigante que la desafía con miles de retos. Una vez leí que vivimos en un mundo obesogénico donde es más barato comprar un bollo o un snack altamente procesado que una pieza de fruta. Y ante ese mundo la hormiga que hay en mí ha decidido dibujar una línea y decir: hasta aquí. Hasta el 86.5 y ni un solo gramo más.

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3 Comentarios

  1. go, go, go, miri-meco! ^^

  2. hola miri, te voy a dar los consejos que esta hormiguita ha hecho para ir perdiendo peso, (aún me queda, pero voy bien)
    1.- NO TE PESES: esto es un error muy común, pero a no ser que sepas específicamente cuantos gramos de grasa tienes y si estas perdiendo esos gramos es un error, si haces deporte aumentas masa muscular, y reduces grasa, pero la masa pesa muchisimo mas que la grasa, puedes estar perdiendo y no bajar ni un gramo en la báscula, es más puedes llegar a pesar más que antes y estar haciéndolo todo bien, mi consejo, mede los cms que pierdes, pecho, cintura cadera, todo lo que veas medible.
    2.- haz al menos 20 minutos de cardio, el secreto es que te fatigues mientras lo haces pero puedas hablar sin morir en el intento, en ese punto tus pulsaciones están el ritmo correcto, y haz pesas, a mas mas muscular, menos volumen, más tonificación, y más se acelera el metabolismo, por lo que sigues quemando grasa incluso quieta
    3.- no te obsesiones con la dieta, come sano y lo que quieras, lo importante es quemarlo
    mucha suerte Miri, os sigo echando de menos, pero volveré, eso lo tengo claro :********************

    • Yo he perdido mucho peso…. y me peso cada dia.
      No es obsesion, es control y lo apunto.
      Escucho a mi estomago: estoy llena?… paro…. me he dado cuenta de lo de más que comemos….
      Mi endocrino me dijo un dia: el problema no es bajr de peso, el problema es mantenerlo.
      Yo no como carne… pescado si.
      Me da pena matar verduras en mi boca, pero a dia de hoy la carne me pesa, precisamente desde empeze a escuchar a mi estomago.
      Y no mezclo alimentos.
      Una vez por semana fruta y verdura en crudo.
      Ánimo!!!

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