Compro las coliflores de tres en tres porque estoy obsesionada con el arroz de coliflor cruda. Si no sabes lo que es probablemente te hagas adicta a él porque esto es como cuando repartían sobres de cromos a la puerta del colegio: te habían echado una maldición de la que sólo podías escapar si comprabas el álbum y terminabas la colección.

Simplemente se trata de coger una coliflor y quitarle todos los tallos, ya que no son muy digeribles en nuestro estómago. Pones los arbolitos en un procesador de alimentos y trituras hasta que quede parecido al cuscus. Y listo. Lo puedes comer en una ensalada, con curri, con lima y aguacate… Y está increíblemente rico.

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