Los cordones son vintage

Después de la experiencia de un mes sin comprar nada, mi consumismo se ha visto notablemente reducido. No soy de comprar mucho y la verdad, cuando compro algo es porque definitivamente encaja conmigo y mi estilo de vida. A veces veo ropa, zapatos o bolsos que me encantan, pero trabajando en un entorno formal de lunes a jueves (vivan los casual Friday) no tienen sentido en mi armario.

El otro día salí de trabajar rabiada porque las sandalias que llevaba me estaban haciendo daño. Lamentablemente mis pies son realmente propensos a que los zapatos me molesten y por eso mismo suelo comprarme calzado de buena calidad. Tolero mal cuando me duelen los pies y si encima llevo un zapato que no debería hacerme daño y me lo hace, me pongo todavía de peor humor.

Estas sandalias las compré en Camper para ir a Argentina en Enero de este año y poderme llevar un zapato de “verano”. Parecen inofensivas y hasta encantadoras con ese color dorado envejecido; pero me estaban abrasando viva y eso sin contar la movida de tener que abrocharme esa hebilla micróscopica que queda en un lado del tobillo, algo que exige que básicamente me contorsione como la niña del exorcista para poderla ver mientras meto el palito por el agujero de un milímetro de diámetro.

cpr

Ni corta ni perezosa entré en la primera tienda que ví y salté como una yonqui encima de las zapatillas más cómodas que vi a mi alcance. Me probé una y fue como pisar las nubes del cielo. No me lo pensé ni dos veces (al carajo el minimalismo) y me las compré: probablemente soy una persona mucho más feliz desde el momento en que salí de la tienda con ellas puestas.

zpt

Lo que más me gusta de mis zapatillas nuevas, además de que no solo no me hacen daño sino que además aliviarion instantáneamente el dolor que me estaban provocando los otros zapatos; es que no tienen cordones. Ponérmelas y quitármelas es facilísimo y aún asi siento que mis pies están seguros dentro del calzado, gracias a las gomas elásticas que lo abrazan desde fuera.

Los cordones, las hebillas, todos esos tipos de cierres pasan a ser considerados vintage en mi armario. ¿Para qué sirven ahora que nuestros zapatos han evolucionado?

Share This:

← Entrada anterior

Entrada siguiente →

2 Comentarios

  1. Qué lástima que sean tan incomodas porque en la foto se ven bonitas!

    Algo parecido me ha pasado a mi este año; cuando estuvimos en Japón cada vez que íbamos a un templo, me tenía que desabrochar y abrochar mis Converse que para mi son hiper comodas pero hacer esto 40 veces al día era acababa siendo un coñazo.
    Este año vamos a Tailandia y como de todo se aprende me he comprado unas sandalias (estrenadas con suficiente antelación para saber que son comodas y no me torturan) con velcro! Voy a ser la más rápida para entrar y salir de los templos! jajaja! ;)

  2. Que no evolucionen más, que yo ahora solo puedo usar zapatos con cordones :(

    El otro día se me rompieron (los cordones) y tuve la suerte (otra vez digo esto?) de que los vendieran… en el metro! O_O xD

Deja un comentario