Motivar: Comer despacio

La nuestra es la cultura de lo fast, de hacer las cosas corriendo, de no tener tiempo para nada más que para quejarse del poco tiempo que tenemos, de la vida a trompicones. Yo soy la primera que voy como si fuera Fernando Alonso por las semanas de mi vida: empiezo un lunes y cuando me quiero dar cuenta ya es viernes, como hoy. Algunas veces me alegro de que llegue el fin de semana pero hay ocasiones, lo reconozco, en las que quiero poner el pause, hacer las chorrocientas mil cosas que tengo que hacer, y luego darle al play y ver un atardecer semanal en slow motion.

Stop and Smell the Roses.

Una de las cosas que me estoy esforzando por hacer con calma es comer.

Algunas veces me ha llegado a pasar que la comida me sienta mal por comer a toda pastilla, sin sentarme, mientras con el meñique voy moviendo el timeline de wasap para ponerme al día de lo que se dice y se comenta en mis círculos. Un día, con gran sensación de náusea, decidí que sacabó y que a partir de ahora, las comidas que hago en casa voy a hacerlas con calma.

Número Uno > Poner la Mesa

Si viniera mi mejor amiga a cenar a mi casa, ¿cómo pondría la mesa? Sacaría mi mejor mantel y pondría encima manteles individuales, además añadiría servilletas de tela, una fuente bonita para el entrante, un plato escandalosamente precioso para el principal y una ovación como plato de postre. Dame unas velas, dame flores, dame un centro de mesa, quítame el móvil, quítame las distracciones, quítame las quejas.

Bueno, pues a partir de ahora, yo como con la mesa puesta como si viniera mi mejor amiga a cenar. Porque siendo optimistas, nunca sabes cuando puede aparecer de sorpresa y además, ¿cómo voy a mimarla a ella si no practico antes mimándome a mí?

Número Dos >> Cocina Mirichelín

En mi cocina hace ya mucho tiempo que no entran los precocinados y evitamos los procesados al máximo. Pero la Cocina Mirichelín es llevarlo todo a un nivel superior. Es prepararte las mejores comidas, con los ingredientes más sanos, especiales, ricos… El objetivo no es otro sino sentarte a cenar y mientras te llevas el tenedor a la boca pensar: “me daría una estrella Mirichelín, porque amo este plato”. Que la presentación del plato merezca una ovación, el sabor sea indescriptible y su calidad nutricional inmejorable. No comas lo que es feo, lo que sabe mal o lo que te hace daño.

Número Tres >>> El momento de la sobremesa

Aprovecha la sobremesa como lo que es, un espacio de encuentro en el que puedes hablar y escuchar a los que comparten la mesa contigo. Si estás sólo o sóla, puedes sacar un libro y compartir tu sobremesa con el protagonista, que seguro tendrá muchas cosas que contarte. También existen las sobremesas virtuales: llama a un amigo que sabes que estará sólo y cuéntale lo que acabas de comer. Después de escuchar los tres puntos anteriores, querrá ir a comer contigo.

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5 Comentarios

  1. Un 10 a esa mesa Miri!!

    Eso de que la comida siente mal por comer rápido me es familiar y más ahora con mis “queridas” 10 horas. Eso de tener 1 hora para llegar a casa, comer y volver a salir no es sano y cada vez como menos con tal de que me siente “menos” mal. Eso si, las cenas con calma! Tengo que perfeccionar eso de que sean bonitas y buenisimas porqué llego KO y tengo ganas de poco pero todo llegará :-)

    • Mirichan

      Pues ahora que estás trabajando a tope, es cuando más necesitas alimentarte bien! :-) Cuidate que sólo tenemos una Anna… Abrazos!

  2. Mirichelín <- FAN xD

  3. bff yo lo de comer despacio lo llevo fatal, me lo aplicaré e intentaré comer más despacio!
    Besin

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