Sentir: el estrés

Puede que te suene un poco raro, pero la verdad es que yo siempre he sido una especie de matahari que llega a todas las cosas y además con una sonrisa al final de la maratón que es vivir. Claro que en el camino me salen aftas, me duele la espalda, tengo reacciones alérgicas en la piel sin explicación alguna y algunas veces incluso me ha subido la fiebre sin estar enferma de nada. Me hizo falta un curso de reiki para aprender a escuchar un poco a mi cuerpo y conectar hechos: ese dolor en el ombligo tan súbito puede que no responda a causas físicas, pero tiene todo que ver con mi cuerpo intentando entregarme un mensaje a gritos: para un poco Mirichán, que nos desconyuntamos.

Hay tres cosas que hago cuando empiezo a sentir que descarrilo y que me ayudan:

Si estoy un poco más nerviosa de lo normal pero todavía no me parece que sea para tanto, me voy a meditar. Suele ser algo más de media hora quieta, concentrándome en respirar y en visualizar diferentes cosas: colores, espacios, partes de mi cuerpo…

Si estoy mas nerviosa que lo normal y además se asoma la tristeza, lleno la bañera, saco una bomba de sales del cajón, enciendo unas velas y pongo musica. Un baño con agua bien calentita es muy reconfortante y me ayuda a entender qué estoy sintiendo con tranquilidad.

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Si estoy nerviosa, tengo pensamientos negativos/tristes y además empiezo a reflejar el estrés fisicamente, entonces duermo. Es curioso como mi cuerpo se comunica conmigo a través del sueño: normalmente soy una madrugadora profesional y a las seis de la mañana estoy en pie los fines de semana; pero cuando el estrés me muerde no tengo problema en meterme en la cama a las ocho de la tarde y dormir doce horas. Creo que es la cosa más regeneradora que tenemos y muchas veces hasta consigue que desaparezca mágicamente el dolor de cabeza que llevo días arrastrando.

Hay algunas actividades-trampa que me apetece hacer cuando estoy nerviosa/estresada: comer chocolate, ver cinco capítulos de una serie seguidos o no hablar con nadie. Esas actividades no suelen funcionar y para mí son contraproducentes porque hacen que cada vez me sienta peor.

Me interesa mucho aprender sobre qué haces tú cuando sientes que la presión te supera. ¿Sales a hacer deporte? ¿Lloras un rato? ¿Bailas como si nadie te estuviera viendo?

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3 Comentarios

  1. Suelo diferenciar también tres estados del estrés, como tu. En el primero hago lo mismo: meditar.
    Sentarme, cerrar los ojos, y respirar.
    En el segundo estado cojo las agujas. Me vale tanto el patch como el punto. Normalmente y por facilidad de materiales suelo tejer, y mis manos se vuelven locas tejiendo a un ritmo vertiginoso. Es una de las pocas actividades que consigue pararme los pensamientos.
    Y en el último, si ya veo asomar la tristeza y la negatividad, cojo un boli y mi libreta. Escribo, escribo, escribo.. Es la única manera que he encontrado de poder analizar que me pasa, y poder tranquilizarme.
    Besos!

  2. me siento identificada, aunque yo sí le doy al chocolate, las series y la ausencia ><

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