Vivir: Café de verdad

Cuando llegamos a vivir a esta casa, los anteriores dueños la dejaron impoluta y no tuvimos que limpiar absolutamente nada antes de empezar a colocar nuestras cosas. En un armario de la cocina encontré una cafeteria de émbolo (también conocida como francesa) que me pareció usada por un par de veces pero estaba como nueva, así que la guardé porque nosotros no teníamos cafetera.

En aquel entonces tomábamos café instantáneo pero hubo dos momentos cafeteros que provocaron que la empecemos a utilizar.

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El primer momento cafetero es cuando pedí un café de goteo (o pour over) en uno de nuestros rincones preferidos de Edimburgo. Me dieron a escoger entre un café de Kenia, uno de Perú y otro de Colombia y me gusto mucho estar olisqueando los granos de café y luego buscar esos mismos aromas al saborearlo.

VIDEO: pour over coffee at @greenshootsedinburgh

Un vídeo publicado por Miriam (@mirichan) el

El segundo momento cafetero sucedió cuando fuimos a casa de unos vecinos y nos ofrecieron un café. Se trata de una familia que es la segunda generación de italianos en Edimburgo (hijos de emigrantes) y el café en su casa siempre está muy rico. Mucho más que en la mía.

Así que el otro día estábamos en el supermercado y decidí comprar un paquete de café Lavazza descafeinado, apto para todo tipo de cafeteras incluída la de émbolo. Yo nunca había usado una así antes así que tuve que buscar un video en youtube para aprender cómo funcionaba. (Me pregunto cómo aprendía la gente cosas antes de internet!)

Después de bastante práctica esto es lo que yo he aprendido:

  • Guardo el café en la nevera, en un taper de plástico bien cerrado, para que conserve todo su aroma y sabor. Un paquete conserva todas sus propiedades durante mas o menos 3 semanas una vez abierto.
  • Pongo doce gramos de café por cada 200ml de agua.
  • Hiervo el agua en el hervidor, espero cinco o diez segundos a que deje de hervir y luego la echo en la cafetera. Se supone que la temperatura ideal son 93 grados.
  • Tapo con la tapa y dejo el émbolo arriba.
  • Espero tres minutos exactos.
  • Bajo el émbolo y ya esta listo para ponerlo en las tazas.

No es que yo sea una experta en café pero os prometo que el sabor es distinto al instantáneo y a mí personalmente me gusta más. ¡Cuéntame cómo tomas tú el café y si alguna vez has probado una cafetera de émbolo!

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2 Comentarios

  1. Hoy en día tomo muy poco café; solo 3 cortados durante el día y los preparo con la cafetera de cápsulas. El resto son tés e infusiones.
    No sé porque pero nunca hubiera imaginado que el émbolo (ni siquiera conocía la palabara!) también servia para preparar café, siempre lo había asociado al té.

  2. cada cafetera da un sabor diferente, a mí me gustan todas! el café instantáneo lo compramos solo para preparar algún postre x)

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