Vivir: San Valentín 2016

Ayer fue San Valentín y nosotros lo celebramos a nuestra manera.

Arol me sorprendió con una tarjeta y un retrato artístico de los dos juntos que encargó a un artista plástico. (El retrato no son las peras, aunque lo parezca… ja!)

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Después fuimos a tomar el morning tea (o té matutino) con nuestros vecinos, como cada Domingo. Es una de las cosas que más me gusta hacer desde que estoy aquí porque ellos son el equivalente a una familia y por eso nunca me lo pierdo.

Desafortunadamente nos enteramos que un vecino muy querido por nosotros, que llevaba unos días en el hospital con lo que creíamos que era una neumonía, tiene en realidad cáncer de pulmón. Este año cumple 91 años y los médicos han decidido que es mejor no tratarlo.

Hacia el mediodía, un poco tristes por esa noticia, volvimos a casa y nos arreglamos para ir a comer en nuestro restaurante de celebraciones y actos especiales. Se trata de un sitio que sirve exclusivamente comida vegetariana y vegana que está en la Royal Mile, en el corazón de la parte histórica.

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Yo comí noodles con tofu y verduras con salsa de tomate, jengibre y sésamo.

Y compartimos un plato de postres surtidos donde había entre otras cosas ¡una panacotta de whisky! El primer bocado no me gustó nada pero luego me acostumbré y estaba buena aunque era raro.

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Después paseamos por nuestra preciosa ciudad y fuimos entrando a ver algunas tiendas. A veces hay cosas muy bonitas pero bastante inútiles que no merece la pena comprar porque no sirven para nada, asi que yo las robo un poco haciéndoles una foto.

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También estuvimos un rato en nuestra librería preferida, Waterstones. Había muchos libros con temáticas orientadas a San Valentín y otros títulos que a mí me interesaron. Como todavía no he terminado When Breathe Becomes Air, no compré ninguno.

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La ciudad nos regaló un atardecer increíble, así que seguimos paseando de la mano viendo cómo la luz anaranjada se reflejaba en el castillo y como las nubes iban cambiando de color.

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Cuando yo tenía quince o dieciséis años todavía no había conocido el Amor, con mayúscula. Recuerdo que mi mejor amiga tenía entonces un noviazgo muy tierno (qué no es tierno a esa edad, me pregunto yo) con un chico buenísimo. Yo no entendía muy bien qué era eso de estar enamorado y quererse; así que cuando mi amiga me hablaba del amor yo le decía que eso no existía y que ellos solo estaban juntos para darse morreos.

Hay cosas que sólo se entienden cuando se viven en primera persona. Da igual las veces que te lo expliquen o que las observes en los que tienes alrededor. Algunas veces el aprendizaje tiene que suceder con la experimentación. Mi conclusión del día de San Valentín de este año es que probablemente el amor y la muerte sean dos de esas cosas.

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4 Comentarios

  1. Mirichan, me gusta cuando pones muchas fotos.

  2. Creo que no iba a estar completo el día sin ese atardecer estupendo que tuvimos

  3. nosotros no celebramos San Valentín y me da pena, no porque necesite estar rodeada de corazones, dino porque creo que deberíamos celebrarlo todo!

    son unas peritas en dulce los dos ^^

  4. Es normal que pensaras que tu amiga sólo quería a ese chico para meterle la lengua hasta el esófago :P
    Las cosas para poder describirlas, hay que vivirlas y sentirlas, sino no es lo mismo.
    Y como me alegro de que triunfe el amor…en San Valentín, en Navidad y cualquier día del año, todos los días son perfectos para amarse y quererse…(y meterse la lengua hasta el esófago :P)

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